Dicen que las personas que pasan mucho tiempo juntas, mimetizan, y terminan pareciéndose tanto física como psicológicamente. Entonces me pregunto:
Si quiero encontrarme a mí misma, saber cómo soy, a qué aspiro, resolver mis dudas existenciales, ¿tengo que encerrarme sola con el fin de terminar pareciéndome a lo que en realidad soy? o por el contrario, ¿es preferible rodearse de gente, que nos quiera, que nos aprecie más o menos, para que ellos nos hagan ver esos aspectos personales propios de los que no somos conscientes; para mejorarlos o, simplemente, para ver que también nosotros tenemos cosas buenas y maravillosas?
Creo que nunca se me ha dado demasiado bien lo de aislarme.
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